Hay una cosa que se nos da especialmente bien: esperar.

Esperar a tener la idea clara. A saber exactamente qué queremos hacer. A sentirnos preparadas. A tener la estrategia perfecta. A que llegue “el momento”.

Yo, por ejemplo, he tardado diez años en empezar un canal de YouTube.

Diez.

Y no es porque no tuviera nada que contar. Más bien al contrario.

Siempre había algo que terminar antes, una idea que ordenar, un formato mejor que pensar o la sensación de que todavía no estaba suficientemente preparada.

Hasta que entendí que, si seguía esperando a hacerlo perfecto, probablemente no iba a empezar nunca.

Así que aquí estamos.

Esto es Hijas del Wifi.

Lo que me habría gustado saber cuando empecé

Llevo más de diez años emprendiendo.

He montado una empresa, creado equipo, trabajado con muchos negocios y desarrollado otros proyectos por el camino.

He aprendido bastante.

Algunas cosas porque me las han enseñado.

Otras porque las he estudiado.

Y una cantidad nada despreciable, a base de hostias.

Hijas del Wifi nace para compartir todo eso.

No quiero hacer otro sitio lleno de mentiras sobre cómo emprender en internet.

Quiero hablar de las preguntas que aparecen cuando intentas construir un negocio de verdad.

¿Esta idea tiene sentido?

¿Qué vendo?

¿Cómo consigo clientes?

¿Por qué tengo audiencia y no vendo?

¿Qué debería delegar?

¿Cómo sé si esto me está dando dinero?

¿Necesito hacer esto o simplemente me he vuelto a dispersar otra vez?

Ese tipo de cosas.

Problemas que aparecen trabajando con clientes, en sesiones de acompañamiento, dentro de nuestros propios negocios o tomando algo con una amiga que acaba preguntándome:

“Mònica, tengo este problema. ¿Tú qué harías?”

Y esa frase resume bastante bien cómo quiero que sea Hijas del Wifi.

Como si me lo preguntaras tomando algo

Sin convertir cada decisión en un método de 27 pasos.

Si hay algo que he aprendido y puede ahorrarte unas cuantas vueltas, te lo cuento.

Si algo me salió fatal, también.

Si hace cinco años pensaba una cosa y ahora pienso otra, probablemente merezca la pena hablar de por qué.

Y si alguien de mi equipo sabe mucho más que yo sobre un tema, pienso liarla para que venga a explicarlo.

Porque tampoco quiero hacer contenido desde el “yo me lo sé todo”.

Sería mentira y, además, bastante aburrido.

Quiero enseñar lo que sabemos, lo que hacemos y también lo que seguimos intentando resolver.

Ese es el espíritu de Hijas del Wifi.

Compartir lo aprendido mientras seguimos aprendiendo.

Y, si podemos, ahorrarte alguna de las hostias que nosotras ya nos hemos llevado.

Este es el primer vídeo.

No está perfecto.

Menos mal.

Porque precisamente de eso va empezar.

Ahora te toca a ti.

Si tienes un negocio, estás montando uno o llevas demasiado tiempo dando vueltas al mismo problema, cuéntamelo en los comentarios.

¿Qué te está costando resolver?

Probablemente no seas la única que se lo está preguntando.

Y puede que de ahí salga el siguiente vídeo.